El acondicionador reparador con proteínas CONSCIO está diseñado para el cabello dañado, delicado y frágil que necesita un cuidado fortalecedor. Su fórmula combina proteínas de arroz y de trigo con aceite de argán nutritivo y manteca de mango. De este modo, el cabello recibe tanto proteínas como lípidos nutritivos.
La proteína de arroz hidrolizada ayuda a que el cabello se sienta más suave y brillante. La proteína de trigo favorece el equilibrio hídrico y ayuda a que las fibras capilares frágiles se vuelvan más fuertes y resistentes. El aceite de argán ecológico prensado en frío y la manteca de mango nutren los largos y las puntas secas y aportan una suavidad y flexibilidad adicionales.
El acondicionador ayuda a reducir los enredos y facilita el peinado. Tras su uso, el cabello queda nutrido, sedoso y menos frágil. La fórmula es adecuada para el cabello fino, pero también se puede utilizar en cabellos dañados, teñidos, decolorados o sometidos regularmente a peinados con calor.
Gracias al aceite natural de azahar, el acondicionador tiene un sutil aroma floral. La fórmula es 100% natural, vegana y se fabrica en Bélgica. El frasco contiene 250 ml.
Agua, glicerina, alcohol cetearílico, aceite de semilla de Argania spinosa (argán)*, aceite de semilla de Mangifera indica (mango)*, laurato de isoamilo, betaína, esilato de valinato de brassicilo, proteína de trigo hidrolizada, aceite de flor de Citrus aurantium amara (azahar), alcohol bencílico, proteína de arroz hidrolizada, tocoferol, ácido deshidroacético, linalool**, limoneno**, geraniol**, farnesol**
*De cultivo ecológico y prensado en frío.
Después del lavado, aplica una pequeña cantidad de acondicionador sobre el cabello húmedo. Distribuye el producto de manera uniforme por los largos y las puntas. Deja que el acondicionador actúe durante unos minutos y, a continuación, acláralo con cuidado.
Si tienes el pelo fino, utiliza una pequeña cantidad y evita la raíz. En el caso de un pelo muy dañado o muy poroso, puedes dejar actuar el acondicionador un poco más de tiempo.
Ideal para cabellos finos, dañados, decolorados, teñidos o frágiles que se notan sin volumen y necesitan un extra de fuerza. Utiliza el acondicionador una o varias veces a la semana, dependiendo del estado del cabello.
Si después del tratamiento proteínico el cabello queda duro, seco o áspero al tacto, alterna este acondicionador con uno nutritivo sin proteínas. Por el contrario, el cabello que se nota lacio, muy suave o con poca elasticidad suele beneficiarse más de un acondicionador proteínico.